miércoles, 31 de diciembre de 2008

Fritz Walz, el novio de la lluvia


Mi primo Fernando es el mago que me abre las ventanas a través de las cuales conocer otros mundos. Lo hace con alguna frecuencia y ya he traído a este blog alguna joya que él tiene a bien compartir en su blog, ya sea musical, ya literaria, ya deportiva. Hoy, último día de 2008, acept su invitación y leo un magnífico artículo firmado por un magnífico periodista: Enric González. Y sí, Fernando, yo también lo considero uno de los mejores.

Como uno sabe que hay vida más allá del zaragocismo, cierro este malhadado 2008 con la lectura de este texto en el que se ensalza la vida "absolutamente feliz" de un excelente futbolista alemán de los años 40 y 50: Fritz Walter, un hombre ante el que el propio Kaiser se arrodillaba. Nosotros, también.
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Conmueve dosmilnueve


(por Juan Antonio Pérez-Bello)

Y fin. O principio, que todo es lo mismo. Fin a las miserias de este 2008 en el espíritu del zaragocismo, herido y maltratado por el destino. Conmueve leer las entrevistas que finales de 2007 concedían diferentes miembros del cuerpo técnico, como Víctor Fernández, o de la plantilla, como Zapater. Conmueve porque duele soñar con lo que fue, lo que pudo ser y lo que, sin embargo, ha acabado siendo. Conmueve porque aquellos aires de grandeza se esfumaron, se hicieron humo, es decir, y desaparecieron con la misma rapidez con que habían llegado a nuestro universo. Conmueve, en fin, desear que llegue dosmilnueve.

Pero así es la vida, hermosa doncella y maldita arpía. Tiene esa circular dimensión que le permite mostrarse dulce y agria casi al mismo tiempo y hoy nuestro futuro se escribe con nombres diferentes a los que nos asombraban y decepcionaban hace doce meses. Aquellos que se esforzaban para dar a entender que no pasaba nada pero que fueron embusteros con el único espíritu blanco y azul libre de toda culpa: la afición, la hinchada, que así me gusta llamarnos. O el significativo vocablo inglés, "supporters", que trae todo el sentido de soportar, de apoyar, de sujetar al equipo.

Hoy es 31 de Diciembre. La realidad, los datos perfectamente contrastables son estos: el Real Zaragoza ocupa la segunda plaza de ascenso, su juego no enamora, algunos jugadores no están a la altura mientras que otros responden a lo que se esperaba de ellos, el equipo da muestras de solidez, la afición apoya pero no arrasa con su presencia, la prensa se mantiene en una postura de tenue crítica y neblinoso apoyo y las dudas sobre el proyecto dependen, desesperadamente, del éxito deportivo. Pocas veces ha tenido el Real Zaragoza el camino tan claro, tan perfectamente señalado. Nada de mensajes ambiguos, nada de "no renunciamos a nada", nada de "tenemos que ir poco a poco", nada de "trataremos de hacerlo mejor posible y a final de temporada veremos", nada de "el equipo aspira a todo aunque somos realistas". No, nada de eso. Aquí sólo hay un camino, sólo un objetivo, sólo una vida. Ese camino debe ser recto, lo más corto posible y limpio de zarzas y hojarasca. Ese camino, amigos, tiene un único nombre y nada ni nadie nos debe distraer en cada paso. Ese camino, queridos, ya lo sabéis, nos debe llevar lo antes posible a donde necesitamos estar. Ese camino, compañeros, nos llevará a casa. A Primera.

P.S.: Que 2009 se el leal compañero que os acompañe en el camino a vuestros sueños. ¡Aúpa el Zaragoza!
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Entrevista a Marcelino en Heraldo de Aragón







Marcelino concede una entrevista a EFE que publica Heraldo de Aragón

Entrevista a Generelo en Diario EQUIPO








Chesús Santamaría entrevista a David Generelo en Diario EQUIPO.

martes, 30 de diciembre de 2008

Marcelino, la firmeza en fin







Este artículo me fue publicado en Diario EQUIPO el pasado 27 de Noviembre de 2008.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Entrevista a Eduardo Bandrés en Cadena SER


Los amigos de http://www.aupazaragoza.com/ nos proporcionan el audio de la entrevista que Eduardo Bandrés, Presidente del Real Zaragoza, ha concedido a la Cadena SER.

Hay vida más acá de los fichajes de oro

(por Juan Antonio Pérez-Bello)

Bandrés concedió ayer tres entrevistas. En todas ellas mantuvo un discurso muy parecido: unidad, trabajo y necesidad de ascender. No hay más. Sin embargo, en la que le concedió a Paco Giménez para Heraldo de Aragón introdujo un argumento extra que ha suscitado un interesante debate en el zaragocismo: hay cantera y esta es la hora para tirar de ella.

En un club como el Real Zaragoza suena a música celestial la palabra "cantera". No han sido muchos los jugadores de las secciones inferiores que han triunfado y llegado a vestir la camiseta del primer equipo. Tan sólo recuerdo una época, la de principios de los ochenta, en que un numeroso grupo de chavales ascendieron y defendieron nuestro escudo, pero eso fue una excepción que confirmó una regla no demasiado seguida.

¿Es una decisión oportunista? ¿Se actúa así porque no hay dinero? ¿Es una línea de trabajo que impulsa Bello y otros por decisión del máximo accionista y se va a cambiar la filosofía del club? Personalmente creo que es un momento muy delicado para darle semejante golpe de timón a la nave, pero quizás sea ahora o nunca. Está claro que de fuera no va a venir nadie que nos salve, ningún futbolista mágico que aporte oro y brillantes a lo ya hecho hasta hora. Además, este tipo de llegadas más bien desestabilizan que otra cosa. El grupo está bien, armonizado y cohesionado por lo que quizás sea más producitiva la aportación de un chico de la cantera, ilusionado y con ganas, que un mirlo blanco (que no existen) venido de la nada.

El momento es interesante y, salvo fantástico fichaje en el que no creo, parece que llega la hora de la cantera. Sea, si eso sirve para recorrer juntos el camino de regreso a casa. A Primera.
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Entrevista a Doblas en Diario EQUIPO


Toni Doblas concede una entrevista a Héctor Mendal para Diario EQUIPO.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Entrevista a Goni en El Periódico de Aragón


Goni concede una entrevista a Andrés Ramírez en El Periódico de Aragón.

Entrevista a Bandrés en Heraldo de Aragón





Eduardo Bandrés, Presidente del Real Zaragoza, concede una entrevista a Paco Giménez para Heraldo de Aragón.

Entrevista a Bandrés en Diario EQUIPO







Eduardo Bandrés, Presidente del Real Zaragoza, concede una entrevista a Israel Salvador y Héctor Mendal para el Diario EQUIPO.

Entrevista a Bandrés en Diario AS





Eduardo Bandrés, Presidente del Real Zaragoza, concede una entrevista a Pedro Luis Ferrer en el Diario AS.

Nuestra Historia: el 28 de Diciembre de 2006 Aragón derrota a Chile por 1 - 0.




El 28 de Diciembre de 2006 Aragón disputaba por primera vez un partido frente a una selección absoluta, en esta ocasión Chile. El partido finalizaba con victoria aragonesa por 1 - 0, gol logrado por el joven central Javi Suárez.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Nuestra Historia: Zaragoza vivió un 25 de Diciembre de 1903 su primer partido de fútbol





El 25 de Diciembre de 1903 Zaragoza vivió su primer partido. En este estupendo artículo que publicó EQUIPO hace cinco años Javier Lafuente relata cómo vivieron los zaragozanos ese acontecimiento.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Diogo: "Quiero ser el que fui"


"Quiero ser el que fui" (Diario Equipo - 26/12/2008 )

Acéptame el brindis

(por Juan Antonio Pérez-Bello)

Hace un año escribía: "Es Nochebuena. Ha nacido el día con una niebla de apellido londinense pero en estos momentos el sol le ha dado un buen puñetazo a la velada mañana y ha pulverizado la densa cortina de humo que nos envolvía. En otras palabras: al amanecer no se veía nada y a mediodía todo está despejado."

Esta reflexión la hacía después de un inesperado empate 2 - 2 frente al Valencia, en un partido que parecía ganado y que, sin embargo, pudimos perder. Eran tiempos en que empezábamos a sospechar miedos, adivinar recelos, imaginar abismos, pero, en el fondo, seguíamos pensando que con ganar dos partidos aquello se iba a enderezar. Recuerdo que luego pudimos ver en Aragón una interesantísima entrevista que Víctor Fernández concedió a Aragón Televisión, vino el partido de Copa contra el Pontevedra, el magnífico encuentro frente al Real Madrid en el Bernabéu...y la noche. Se empató ante el Mallorca y el zaragocismo comenzó a autodevorarse. Hasta hoy.

No soy amigo de pasados mejores ni tiempos pasados gloriosos que alimenten mis hoys. No tengo apego a la memoria complaciente ni reflejo mis afectos a lo que pudo ser y no fue. Soy, sólo, un zaragocista que abre horizontes y eclipses a golpe de palabras bien avenidas, porque se quieren y se necesitan, por lo que sé cuándo estamos y dónde somos.

Cuando han pasado los primeros destellos de la Navidad, cuando aún quedan unos cuantos deseos por expresar, lleno mi copa de burbujas azules para decir que abro mi abrazo a dosmilnueve por ser el año que cobije nuestra vuelta a las llanuras de la gloria, siquiera sea la gloria cotidiana, esa que te hace sentir vivo porque vives, abierto a todos, conocido, sabido, temido o amado, pero vivo. Estar en Primera es la vida; estar en Segunda es, sencillamente, no estar. No ser. Brindo por los recodos del camino que quedan por recorrer y por los sorbos de agua que calmarán esta sed áspera y amarga que nos acompaña desde el 18 de Mayo. ¡Qué ganas de volver a casa, a Primera!.
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sábado, 20 de diciembre de 2008

Hoy hay partido: ¡alegradme el día!

(por Juan Antonio Pérez-Bello)

Bueno, a ver cómo comenzamos a recuperar el resuello. Lo digo en términos zaragocistas y también profesionales, aunque estos últimos me temo no sean de interés para el lector, y así debe ser. Dicho lo cual, nos preocuparemos, pues, de los primeros.

Hoy juega el Real Zaragoza frente al Alicante. La historia de este partido es muy sencilla: ganemos el partido, contentemos un poquico a la afición, durmamos en el paraíso de las tres plazas de ascenso y marchémonos a disfrutar de la Navidad. ¿"Mesentiende"? Pues ahí, que hoy no tengo ganicas de subir ningún repecho en este camino que nos tiene que llevar de nuevo a casa. A Primera.

P.S.: Y me voy a ver a mis chicos del Colegio que actúan en la Muestra de Villancicos.
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miércoles, 17 de diciembre de 2008

La fábula de la mañana hablada

(por Juan Antonio Pérez-Bello)

El "yalodijismo" es como la pertinaz sequía de la que el "Generalísmo" echaba mano cuando pintaban bastos (que era siempre, por otra parte). El "yalodijismo" es esa molesta enfermedad, no grave pero sí incómoda, que se asienta en ciertos ámbitos de la vida misma y que casi siempre nos impide ver los árboles porque hay un bosque de fiemo comunicativo de por medio.

El zaragocismo no se libra de semejante grano y podría decirse que está hasta en cierto modo bien instalado entre nosotros, pero no haré mucho caso de él, porque resulta y estoy convencido de algo que gusta repetir ese periodista lúcido y erudito que es Pedro L. Ferrer en las tertulias en las que participa y que sigo con gusto: "En esto del fútbol al final todos tenemos razón".

El Real Zaragoza está viviendo su semana más grasienta y emponzoñada de la temporada. Al derrota del sábado ha dejado a nuestras huestas doloridas y sus uniformes lucen ahora más bien como harapos conseguidos a base de espadazos recibidos por la izquierda y la derecha, tras finzaliar una de esas batallas que pasan a formar de la historia mediocre que constituye toda derrota. Ayer, por ejemplo, la plantilla y el cuerpo técnico vivieron una extenuante aunque espero que fructífera reunión en la que "se dijeron de todo" para acabar mirándose a la cara y, según nos cuentan, abrirse los corazones y compartir abrazos de compromiso mutuo y forzudas intenciones.

Me gusta que se hable, me gustan las palabras. Lo cierto es que mi vida es una palabra, vive en la palabra y se acuesta en ella, porque mi trabajo me lo pide y mis afectos me lo dan. Sin emabrgo, me apetece pedirles a nuestros jugadores más verbo en el campo, más sustantivos en la cancha, más complementos en las áreas, sea para defender, sea para golear. Esa es la palabra que les pido, la que les sugiero, con la que sueño cada fin de semana. Las otras las dejo para quien me lleva a Macondos recónditos o Vetustas vividas, que con ellos sí quiero pasear.

En dos palabras, que mi Presidente me exige que así lo haga: "Tíos, hay que hablar en el campo, que lo que habléis en el vestuario a la afición "nos la pela" y nos duelen esas derrotas que nos regaláis de vez en cuando como una patada". Uf, lo he conseguido. Hablar claro, quiero decir.

Dicho lo cual: que lo de ayer por la mañana sirva para remontar y enderezar este barco, pues cuantos más brazos sumemos más amables serán los pasos que nos devolverán a casa. A Primera.
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lunes, 15 de diciembre de 2008

Cani abre la puerta del valle

(por Juan Antonio Pérez-Bello)

Acabo de leer la entrevista a Cani que publica hoy Diario EQUIPO. Es larga, extensa y urgente y por todos sus poros se respira un grito empedrado con las palabras "Quiero volver" esculpidas en cada arista.

Si eso sucediese, si Cani regresase e los brazos del Padre Ebro, este que escribe y sufre y se emociona y padece y dedica sus palabras a ese latido llamado Real Zaragoza, sería feliz. Porque para mí, sabido es y por eso respiraré en el reposo de su magia, Cani es "La insalvable añoranza." Que los dioses alumbren esa lluvia de sol.
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¡Quién pudiera rasgar esta inquietud!

(por Juan Antonio Pérez-Bello)

El paisaje después de la batalla que contemplamos los zaragocistas hoy, lunes, es desolador. No tanto por lo que vemos como por lo que nos tememos. Es tanto el miedo que tenemos a tener miedo que un agarrotamiento de acero recorre la espina dorsal del zaragocismo, atormentado por la posibilidad de que no haya posibilidad.

El partido contra el Celta fue un chaparrón de hielo y fango, una bofetada, otra más, a nuestro sueño de volver a soñar, de regresar a las limpias praderas que Manitú nos tiene dispuestas y que ahora mismo sentimos como barranqueras imposibles de atravesar. Los análisis, los contraanálisis, las propuestas, las ideas y hasta las latas de gasolina han cobrado protagonismo y ya nada parece ser lo que era el viernes.

Uno, que ha visto tanto aunque siempre espera ver más, ya ha elaborado su propia aportación, su argumento para seguir adelante. Porque de eso se trata, de seguir adelante, no de volver a empezar, ni de refundar, ni de cambiar al entrenador. ¡Por Dios! ¡Esto lo último! Y no por que sea mi comandante preferido, sino porque es "mi" comandante y la experiencia me dice, siempre me lo ha dicho, incluso cuando era imberbe e inexperto, que en tiempos de crisis no hay que hacer mudanza, y que en el fragor del combate, cuando vienen mal dadas, incluso muy mal dadas, lo importante es vislumbrar el estandarte y seguir a quien lo porta. Luego, al acabar la batalla, ya hablaremos.

Mi idea, decía, que ya he expuesto y que defenderé con razón y mesura, se resume en tres decisiones:

1. Jorge López al centro, junto a Gabi, pues son dos buenos jugadores con visión de juego y, sobre todo, clarividencia.

2. La defensa necesita un fichaje de garantías. Ayala no puede cabalgar junto a un escudero tan endeble y (¡oh, Cielos lo dijo!, dijo que éramos una afición "complicada") sobreactuado como Pulido.

3. Oliveira necesita un descanso. Está bloqueado y aunque no está, se le espera. Precisa meter un gol y lo conseguirá más fácilmente el día que salga del banquillo en el minuto 70.

Son tres ideas que pueden ser puestas en práctica dentro de la filosofía de Marcelino, quien debe estar muy interesado en deasandar el sendero equivocado y encontrar el camino de regreso a casa. A Primera..

domingo, 14 de diciembre de 2008

Real Club Celta, 2 - Real Zaragoza, 0 (Crónica del partido)

Sin querer he vuelto a beber
(por Juan Antonio Pérez-Bello)

El Real Zaragoza cayó derrotado (2 - 0) frente al Real Club Celta de Vigo en partido correspondiente a la 16ª Jornada del Campeonato Nacional de Liga de 2ª División.


La pereza, la tristeza, el abatimiento. El miedo. Todo eso junto estremece. Me estremece. Estoy asustado y quiero creer, necesito creer, que el de ayer fue el partido tonto que va a tener este Real Zaragoza cada cinco o seis jornadas. El anterior había sido el de Gerona y ayer tocaba.


Los primeros diez minutos dieron para que el Celta disfrutase de hasta cuatro excelentes ocasiones de gol de esas que entran o "date por". López Vallejo salvó tres de ellas y ya estábamos en la Peña contabilizando los minutos que le iba a costar a este Zaragocica nuestro despertar cuando nos dimos cuenta que aquello no iba. Era tal la desorganización, era tal la penuria, era tal la fealdad del juego que...en fin, no sé.


Mi Presidente, cuya clarividencia me asombra y nunca deja de sorprenderme, llegó a decir aquello de "ya verás, ellos llegan cinco veces y no mojan; nosotros llegaremos una, y gol". Y casi. Casi tiene razón, quiero decir; casi golea el Real Zaragoza. La única jugada digna de ser recordada, magnífica, por otra parte, acabó con un poste a chut de Ewerthon, mas ahí empezó y acabó todo. Fin.


A la grave desorientación que nuestros jugadores sufrían se unió la nefasta actuación del árbitro, Pino Zamorano, pero como no estoy para mucha fiesta, ni me fijaré en semejante circunstancia. Lo serio era que nuestro equipo era una verbena y si el sistema no funcionaba, los hombres tampoco. López Vallejo salvaba la cara, Ayala en un par de acciones nos recordaba quién había sido, Gabi ponía algunas gotitas de clarividencia y Caffa corría, de vez en cuando, con criterio y velocidad. Y ya.


La segunda parte fue forrible. Horrible para nosotros, claro. No hubo forma de enderezar aquello y yo, que pensaba que el primer tienmpo iba a ser el malo, resultó que no, que había sido el bueno. El equipo deambuló, no supo ni pudo hacer suyo el partido y aquello hacía aguas. Muchas aguas. Demasiadas aguas. Oliveira no estuvo, Gabi comenzó a desquiciarse, Marcelino se hallaba demasiado lejos de los suyos para hacerse oír (circunstancia esta que yo creo que también tuvo su importancia) y, para colmo de males, el Celta marcó. Segundos después de que el Huesca hubiera evitado encajar un gol de penalti. Si difícil estaba el partido, aún se puso peor con los cambios. Marcelino lo intentó, se pudo haber optado por esto o aquello, pero bueno, la tarde estaba para pocas alegrías y el Celta remató la faena con un bonito gol. 2 - 0 y a casa.


Siempre he pensado que de desastres así es más fácil llegar a conclusiones que de partidos mediocres en los que no se ven con claridad los errores y las deficiencias. Para mí, que de esto no sé y cada vez entiendo menos, fue determinante la ausencia de Jorgelópez, que es, sin duda, uno de los faros de este equipo siempre y cuando juegue en el centro del campo. Se hace preciso, además, un fichaje de garantías en el centro de la defensa y se está demostrando que Oliveira y Ewerthon, junticos, no están viviendo sus mejores horas. Por lo menos Oli no está, aunque se le espera.


Así pues, y dicho lo cual, me parece que vamos a tener semana movidita, y más vale que al Alicante se le gane y bien, porque si no la Navidad se nos va a hacer muy larga y para largo, ya tenemos el camino de vuelta a casa. A Primera.
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viernes, 12 de diciembre de 2008

La desventura de los vencidos





Este artículo me fue publicado el pasado 20 de Noviembre de 2008 en el Diario EQUIPO.

Vivo en tu vida


Ayer escuché la Tertulia de la SER. En ella, rodeado de un grupo de experimentados periodistas deportivos a los que sigo con devoción, Ewerthon habló. Es un tipo al que le gusta expresarse y lo hace en ámbitos tan diversos como el campo, donde es un mago a la hora de conjugar pase y definición, como en un estudio de radio, siquiera sean los magníficos salones del Hotel Boston, de Zaragoza, donde combina con frescura el sujeto y el predicado.

La tertulia fue interesante y me hizo pasar un rato agradable. Las preguntas de los periodistas fueron acertadas y amables, lo cual me gustó, y de sus respuestas guardo dos mensajes. El primero, que él quiso quedarse desde el primer momento en Zaragoza, y que ello fue así por el calor y el cariño de la gente, que se lo manifestaban incluso en la Estación Delicias, recién llegado a nuestra casa. El segundo, que sigue solicitando más apoyo, más ánimo, más aplauso, y no le falta razón. Por eso, siempre apoyaré este tipo de propuestas, con más motivo si provienen de gente como Ewer, que se deja el alma en el campo y con su trabajo se hace digno portador del león en su pecho.

Finalizo subrayando que sudor como el suyo, palabras como las suyas son imprescindibles para trazar pasos firmes que acorten el camino a casa. A Primera.
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jueves, 11 de diciembre de 2008

Aquí está mi apoyo, aquí está mi calor


Los ecos del derbi. Hum, no está mal para un titular, pero como yo he vivido regular este momento histórico prefiero correr las cortinas de las cuentas pendientes y mirar al frente. En ese horizonte emerge la ciudad de Vigo, lugar ahora desolado futbolísticamente hablando pero que no hace mucho también gozó con un fútbol galán y altanero. Digo "también" porque en ese saco de los gustosos labios incluyo al zaragocismo, un tanto convulso estos días por tanto oleaje mediático no siempre bien entendido, ni por los lectores ni por los escritores. En fin, serán los malos rollos de la edad.

Partidos como el del sábado fueron, en otros tiempos, ocasión para disfrutar de buen fútbol y vibrar con las cualidades de ambos equipos, en algunos momentos beneficiarios de excelentes maestros fútbol y buenos futbolistas. Hoy las cosas no son como debieran, o por lo menos como nos gustaría a ambas aficiones, mas lo cierto es que nos jugamos mucho ambos equipos. El Celta porque no acaba de salir de la mediocridad y el Real Zaragoza porque debe seguir a lo suyo, que no es otra cosa que fabricar puntos a velocidad digna de Chaplin en sus "Tiempos Modernos". Y punto.

Hoy ha hablado Marcelino y lo ha hecho bien. Muy bien, añado. Se esté de acuerdo o no con él, tiene un discurso coherente, y a eso yo le doy muhca importancia. Es una aspecto muy valioso en una persona. Marcelino ha optado por defender esta empresa de la que es uno de los máximos responsables, ha elegido ser líder, algo para lo que no todo el mundo está capacitado y lo hace marcando una línea recta, la suya, y la pisa con la fortaleza que le da su convicción, su fe en sí mismo y en su trabajo.

Ha defendido a Ewerthon y por la transitiva a su plantilla. Ha lanzado al zaragocismo un mensaje de unidad, de comunión y ha renovado sus votos por la necesidad de ser y sentirse apoyados. Está en su derecho de solicitar afecto, ánimo, calor y a mí me gusta la gente que necesita el cariño y lo pide sin reparos. Yo, desde luego, se lo voy a dar, igual que hice el año pasado y lo mismo que haré el año que viene. Cariño, aliento y aplauso al esfuerzo. Me parece que se lo merecen, que es como decir "nos lo merecemos". De este modo, hacemos un poco más amable el camino de vuelta a casa. A Primera.
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lunes, 8 de diciembre de 2008

Real Zaragoza, 2 - S.D. Huesca, 2 (crónica del partido)


Si derribaran mi corazón

El Real Zaragoza y la S.D. Huesca empataron (2 - 2) en partido correspondiente a la 15ª jornada del Campeonato Nacional de Liga de la Segunda División. Los goles fueron logrados por Ewerthon.

El encuentro fue una mastodóntica prueba de que esto del fútbol es algo más que un deporte, algo más que una muestra de esfuerzo físico y alarde técnico, algo más que una disputa entre adversarios. El fútbol es la razón que ama, es el corazón que piensa.

El Real Zaragoza jugó a lo que sabe, a lo que le mandan, a lo que ha aprendido. Juega a controlar poco la pelota, a presionar hasta morir y ofrecer latigazos arriba hasta aturdir al contrario. Juega a saque y volea, como McEnroe. Juega en pista rápida, despreciando el peloteo estilo Lendl, aquel tipo que se estiraba las pestañas en cada punto y adormecía al contrario a base de puntos de más de trescientos golpes. "Adiós, Iván", dice el Real Zaragoza. "Lo mío es darte el balón, equipo contrario, para que toques, para que la manosees, para que lo hagas bonito, para que enamores, para que tu afición se encandile y babee hasta humedecer los Monegros. Yo, a lo mío, que ya sé que no gusta, que es algo que aborrece esta afición que ha degustado los néctares más delicados, pero mi jefe, al que el año pasado aplaudíais pues era capaz de construir equipos sólidos y "muy trabajados", así me lo demanda."

La primera parte dibujó un recorrido antagónico entre ambos equipos. Los nuestros lo hicieron bien, pues bien es seguir el guión escrito por Marcelino. Aguantaron el dulce y alabadísimo toque oscense y disfrutaron de hasta tres ocasiones clarísimas de gol, una Oliveira y dos Arizmendi, y eso, en fútbol, es mucho. Tres ocasiones, tres, evidentes, diáfanas, obvias, tres, dos más una, además de otras aproximaciones, otros intentos, otros deseos, otros esfuerzos que bien podrían darse por buenos si bien queremos a este equipo. Y lo queremos. Yo lo amo. Y un gol que nos anularon, justo, en fuera de juego, vale, sí, pero gol de jugada trenzada, elaborada, pensada y ejecutada. Eso, para mí, es jugar al fútbol. Y defender, pues el Real Zaragoza también defendía, y su portero paraba, paró, un mano a mano meritorio, que parece que evitar un gol así no cuente, pero cuenta, ya lo creo que cuenta, sobre todo si hubiera sido gol, si hubiera sido el 0 - 1. El Real Zaragoza jugó bien.

Pero no juega contra una disposición aleatoria de botijos sobre el césped. Juega contra otro equipo que también propone y dispone. Juega contra otros once corazones acelerados, voluptuosos, apasionados. Juega contra once voluntades dispuestas a llevarse el botín que el capitán les prometió tras el abordaje y por eso se dispuseron a arañar la cubierta del galeón enemigo después de que Arizmendi abandonase la batalla tras ser expulsado a dos bocanadas del descanso. Mala suerte; excesiva ventaja al Huesca que supo aprovechar, pues ellos, mira tú por dónde, también juegan, también cuentan, también estaban en el campo. ¿O es que se nos ha olvidado que jugamos contra alguien? Obtuvieron premio gracias a un penalty y a que jugaban once contra diez. ¿O es que ese aspecto ventajista sólo es reseñable cuando favorece al Real Zaragoza? ¿Sólo se resalta esa circustancia cuando es el equipo del león el que juega con once y el contrario con diez? ¿Sólo se escribe "ganamos, sí, pero es que los otros iban uno menos" cuando es el Real Zaragoza el que juega con uno más? Porque uno cree que aquí hay demasiados raseros y eso se está notando mucho.

Metió el Huesca un gol, de penalty, y luego metió otro, tras "fuera de juego clarísimo", en contundente expresión de un admirado periodista aragonés que a uno le parece un punto exagerada, pues uno no vio ese presumible off side. 0 -2, pues. Y es que así es el fútbol: un equipo ve cómo su gol, tras magnífica jugada de ataque, es anulado; el otro ve cómo su gol, tras magnífica jugada de ataque, sube al marcador. Eso sí: un equipo, recibe todos los parabienes mientras el otro, el mío, es merecedor de todo el ácido que somos capaces de derramar. Es desolador.

Sin embargo, el perdedor, el que nada sabe hacer, el que propone la miseria como argumento futbolístico, el que no consigue el favor de los dioses por no se sabe qué castigo olímpico, el mío, elevó la mirada al centro de la tormenta, apretó los dientes en medio de la hiel que corroe tantos corazones y encauzó los burdos lamentos hacia la victoria. Ewerthon, Gabi, Jorgelópez, Braulio, Caffa, Hidalgo, Paredes, Ayala, Pulido, López Vallejo, Zapater, Chus y Oli son mis símbolos, mis luceros, mis palabras aún no escritas. Acertaron o no, pero en sus caras pude contemplar en todo momento la fiereza del deseo. Lograron dos dianas, cada una de ellas un grito de victoria ahogada por el destino, y fueron dos goles de calidad, de clase, de esforzada elegancia. El Real Zaragoza empató el partido y hasta pudo ganarlo. ¡Ah, sí! Que no se diga: previamente el árbitro había expulsado a Helguera en una absurda decisión que nadie entendió. Ni siquiera este zaragocista que tiene en su memoria hasta dos acciones violentas que sí habían sido merecedoras de esa tarjeta que ahora, por razones que se me escapan, mostraba al jugador cántabro, al "hombre yunque", como alguien lo ha calificado con un cariño que no acabo de comprender.

El partido acabó. Empate. El Real Zaragoza es mi equipo y sólo su futuro me interesa, pues también es mi porvenir. Y ese mañana me importa a mí, a mis amigos y al zaragocismo que nada tiene que compartir con la vida de otros clubs que nada me dan ni me aportan. Entre otras cosas porque el pedregoso camino que hemos de recorrer lo tenemos que completar nosotros solos, pues sólo nosotros medimos cada metro que falta para llegar a casa. A Primera.
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lunes, 1 de diciembre de 2008

C.D. Tenerife, 1 - Real Zaragoza, 2 (Crónica de lo nunca visto)


La hermana luz, la madre boca.

El Real Zaragoza venció (1 - 2) al Tenerife en partido correspondiente a la 14ª Jornada del Campeonato Nacional de Liga de 2ª División. Los goles los consiguieron Arizmendi y Ewerthon, este último de penalty.

Victoria. Pírrica, con el tópico endulzando la amargura de la temporada, quiero decir que de penalty injusto y en el último minuto y tal, pero victoria. El Real Zaragoza obtuvo un importante premio en un partido dificilísimo en el que pudo perder, empatar y, lo que al fin fue, ganar, y según cuentan lso cronistas fue el partido más serio que ha jugado nuestro equipo hasta el momento y señala la estela de una tendencia muy interesante.

Marcelino lo expresó en una de sus primeras ruedas de prensa: "Creo en las tendencias, en los momentos prolongados, en las propuestas a medio plazo. Un partido no me dice nada; una serie de ellos me indican si el trabajo está obteniendo frutos o no". Lo escribo haciendo memoria pero el espíritu de su mensaje me lo guardé para días como hoy, en que efectivamente se va viendo un camino, un estilo, un resultado, un cara reconocible. Este Real Zaragoza me parece que se va pareciendo a lo que el cuerpo técnico pretendía y los periodistas han utilizado términos como "solvente", "consistente", "sobrio", "con oficio", "con personalidad". Es verdad que nadie expresa su opinión con lenguaje tipo "enamora", "seduce", "de seda", pero al fin y al cabo se trata de armar la Armada, ejercitar el Ejército, vencer a la Derrota, esa mala mujer que se había instaladio en nuestros corazones y así lo dijo en una ocasión Alberto Zapater. ¿Lo recuerdas, amable lector? Dijo algo parecido a "me canso de perder" y ese lamento que salió de lo más hondo de las llanuras de las Cinco Villas también se quedó a dormir en mis recuerdos. Hoy es otra cosa. Hoy, amigos, hemos leído que "Así se hace un equipo", que fue "Un triunfo volcánico", que encontramos "Oro en la isla" y que "Por fin aparece el grande de Segunda" Esta pradera de frases sonrojadas por el éxito hace mucho tiempo que no las veía convivir en el escenario mediático zaragocista y es que lo de ayer debió ser muy grande (uno, como muchos zaragocistas, no pudo ver el partido) y lo mejor de todo es que la totalidad delos medios lo vieron igual. Wow!

Hoy es verdad que siento mi corazón más jovial que ayer y mis manos ya se preparan para emocionarme con lo que una noche soñé que nunca soñaría: un derby aragonés. Zapater lo desea en Primera y sé que llegará, pero de momento quiero ser portada de muchos periódicos, abrir informativos y acaparar imágenes. Quiero ser el más guapo de la fiesta y sentir el vértigo de contrastar la voluntad osecnse con la gallardía zaragozana. Si una vez escribí acerca de la importancia de hacer amigos, hoy es el momento de hacerlo realidad. Y ver cómo se acorta, con la ayuda de todos, el camino de regreso a casa. A Primera.
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domingo, 30 de noviembre de 2008

So far away from me

Tarde de fútbol. Tarde de fútbol a lo grande. El Real Zaragoza se enfrenta al Tenerife en lo que parece ser uno de los partidos de la temporada, pues tanto aragoneses como canarios optan a todo. O mejor: optan a lo único que se pueden proponer, al ascenso.

Lamentablemente, la Segunda División, que nos ofrece cada día la cara más mísera de esto del fútbol, nos regala hoy su peor presente, pues no podremos ver el partido. Otra jornada más de tinieblas, un gramo más de oscuridad que añadir a esta triste y paupérrima temporada que sólo tiene una cosas buena: que ya queda menos.

Sin duda es el mejor partido, pero también llega en un momento complicado, pues hay que ganar por obligación, por fuerza, porque sí. Ganar para mostrarle al mundo quiénes somos. ganar para amedrentar a los adversarios,. Ganar para mirarnos al espejo mañana por la mañana y decirnos con orgullo lo guapos que somos. Y ganar porque así seguiremos durmiendo en la División de Honor, aunque sea virtualmente.

Sé que el equipo está muy bien preparado, que mentalmente cada día son más fuertes y que físicamente están muy bien. Sólo falta que apliquen la mucha calidad que tienen en esos cuatro o cinco momentos en que deberán hacerlo, tanto en defensa como en ataque, y así la victoria será más posible. Si lo hacen así, ganaremos y será un poco más corto el camino a casa. A Primera.
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jueves, 27 de noviembre de 2008

Oliveira y los Argonautas


La victoria ante el Eibar proporcionó serenidad al universo zaragocista. Los planetas que giran en torno a nuestro sol, léase prensa, afición y club, viven desde hace varios días empeñados en preparar el próximo partido y nada más, que es lo mejor que le puede pasar a un equipo de fútbol. Eso es signo de calma y propuesta de futuro, pues en esa atmósfera crece con más claridad la posibilidad de crecer. Y es que se jugó con más criterio, se logró un triunfo necesario y se abrieron varias compuertas a la seguridad y la certeza, por lo que el horizonte aparecía más cercano. Sin embargo...

Sin embargo, como no todo es ruptura de fronteras odiadas, siempre hay motivo para temer. En esta ocasión nos toca vivir el sufrimiento de una posible pérdida. Los cantos de sirena que tan divertidamente recrea hoy en su viñeta Bernal en el Diario EQUIPO atronan en el futuro de Oliveira, que es lo mismo que decir el futuro del Real Zaragoza, y ya se ha abierto la caja de los truenos, del debate en el zaragocismo, sobre la conveniencia o no de venderlo al módico precio de 35 kilos de los de ahora.

No es lo mejor que nos podía pasar. No por el debate, que uno siempre defenderá que el contraste de opiniones es necesario, ni por la posiblidad o no de perder al mejor delantero de la Liga, sino porque estas situaciones descentran a cualquier jugador y desestabilizan cualquier plantilla, y eso es justo lo que no necesitamos en estos momentos. El Real Zaragoza precisa tensión en la competición, calma chicha en el vestuario y atención en la hinchada, tres interesantes argumentos para mantener el rumbo que ahora parece que tomamos y lo demás no es sino enmarañado follaje obturando el camino que debe llevarnos a casa. A Primera.
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martes, 25 de noviembre de 2008

La cábala de lo cierto


Buenas sensaciones. Cálidas palabras han acompañado los análisis que los contertulios de las diferentes emisoras y cadenas de televisión han dedicado al real Zaragoza en las últimas horas y eso me conforta. Me agrada, me ayuda a esbozar una sonrisa templada y tenue pero agradecida y eso me gusta. Me gusta porque me gusta que me digan que esto va bien, que el equipo se fortalece, que su s pulmones acogen aire y llamas victoriosas, que su cuerpo se hace grande ante los embates de las olas tristes y gruesas de la Segunda División y que los datos son cabezones...para bien. Dos partidos sin recibir goles, un gol en tres partidos, un portero que nos da puntos y seguridad, dos delanteros que construyen gritos de victoria, un comandante, Ayala, que crece sobre su propia inmensa historia y un entrenador que aporta lo que prometió: firme lenguaje, sólidas decisiones, inacabable esperanza.

Hoy vivimos una jornada sin fronteras escabrosas, calmada y de mirada al frente, de mirada al mar que hemos de surcar para llegar al campo de batalla ajeno. Hoy Paredes habla con el gesto sereno que otorga la victoria pasada y el zaragocismo aguarda que llegue el domingo. Será un domingo sin luces, pues así es el día en que no hay partido que llevarse a la mirada y en el que sólo encontraremos las narraciones de nuestros bardos elegidos. Ortiz Remacha es el mío por una cuestión geográfica e Internet será mi elección. Así andamos en este año ocho del milenio y así recorreremos unas cuantas yardas más que nos ayudarán a acortar el camino de regreso a casa. A Primera.
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domingo, 23 de noviembre de 2008

Real Zaragoza, 3 - Eibar, 0 (Crónica del partido)

La pérgola del éxito
Mi presidente, hombre sabio y experto en esto de la vida, me pide que escriba de otro modo. Mi presidente, a quien aprecio y a quien me gusta recordarlo como "El hombre tranquilo" del zaragocismo, es un zaragocista de la cabeza al corazón. Como tú, amable lector. Como tantos. Como los que creen que subiremos. Como los que aseguran que subiremos. Como los que confían en que subiremos. Es un zaragocista de león valeroso y colores eternos, aunque él confiesa que es más "tomate" que "avispa". Mi presidente, en fin, saltó de alegría ayer cuando nuestro Real Zaragoza consiguió tres goles y tres puntos y pidió una ronda más para sus amigos blanquillos, los pocos que esta temporada nos citamos en la sede de la Peña Zaragocista "Juan Señor" de Alcorisa para saborear, casi en la soledad del desierto frío y seco de esta Segunda División, los triunfos de nuestro equipo.

En esas estábamos, en paladear la victoria, cuando hicimos bromas y nos juramos el uno al otro que volverán esos partidos que atraigan a los parroquianos hasta nuestra sede para beber cerveza, comernos unas brasas y cantar los goles que le metamos al "Madrí", al "Barsa" o al "Aleti". "Volverán, Presidente, ya lo creo que volverán", le dije con esperanza y un puntito de ansiedad. "Volverán Juan, volverán", me dijo con seguridad y esa sonrisa que siempre le acompaña. Y después de ver el partido cada vez creo más en ello.

El partido me gustó, porque vi a los jugadores como esforzados trabajadores, como leales cumplidores de su obligación. Todos y cada uno de ellos hicieron lo que debían y ninguno apartó la cara cuando se acercaba la ocasión de hacer su trabajo. López Vallejo es ya ese portero en el que yo no creía pero ante el que hoy me descubro. La defensa ha ganado en solvencia y Ayala hace raya con su gallardía y su valor; Chus cumple cada día mejor su compromiso y Pulido y Paredes firman cada tarde con sudor y voluntad faenas sobrias y correctas. En el centro del campo Zapater está recuperando el aire en unos pulmones que habían perdido volumen, pero a día de hoy se parece más a sí mismo. Hidalgo no acaba de encontrar su sitio, pero cuando sale Gabi el mundo se equilibra y el universo zaragocista recupera todo el sentido. Las bandas tienen dueños: un clarividente Jorgelópez que aun sin cerrar partidos magníficos marca la diferencia y cuando vuelva por su senda será lo mejor de este Zaragoza y un Caffa que quiere romper esa especie de maldición que habla de él sólo como jugador revulsivo. Ayer jugó todo el partido y su rosca facilitó el esplendoroso gol de Fabián Ayala (su escorzo ya lo habría querido para sí Mantegna). Y la delantera.

Ewerthon ha aprendido a bailar una mezcla de samba y jota aragonesa cada vez que marca gol y ayer lo hizo por dos veces. ¿Alguien puede desear más? Rápido, meteórico diríamos, y con una punta de diagonalidad que lo convierten en un tipo muy peligroso. Y Oliveira, que no marcó, que hace tiempo que no marca, pero cuya presencia ya es por sí sola un argumento más que sólido. Las defensas tiemblan con su presencia y de eso nos beneficiamos todos.

Partido, pues, victorioso, necesario y que habla muy bien de este Zaragoza que cada día se solidifica un poco más y convierte su candidatura en la más consistente de la categoría, esa que vemos cada vez un poco menos nuestra porque sentimos cómo se acorta el camino de regreso a casa. A Primera.
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sábado, 22 de noviembre de 2008

La gigantesca pequeñez de la alegría


Comenzó la semana con tantas dudas como nieblas ocultan tus ojos, pero el paso de los días ha hecho que la mañana me parezca más secreta que fiel. Eso me gusta.

Hablé de miedo el pasado martes ("Encontremos la sílaba justa") y expliqué por qué había notado esa emoción en el universo blanquiazul , pero algo ha sucedido, quizás nada ha sucedido, que ha hecho que las palabras de Jorgelópez, Arizmendi y, sobre todo, Marcelino aporten otro aroma a nuestra alicaída respiración. Algo me dice, algo escucho parecido a la esperanza, a la alegría de afrontar el combate con la fortaleza que proporcionan los estandartes de la necesidad. El Real Zaragoza es hoy un equipo necesitado, pero es, por encima de todas las cosas, una institucioón necesitada. La entrevista de Pedro Hernández a Marcelino en "La Jornada" y la Asamblea de Accionistas han servido para poner el dedo, el puño y hasta el alma en la llaga amenazadora de un futuro que nos aterra si no se logra el ascenso. O el Ascenso, con mayúsculas. Por eso, prietas las filas, unión insuflada por un zaragocismo obligado...¡y a ganar!

Y ha sido una semana también muy bonita para quien esto escribe. La publicación el pasado jueves, 20 de Noviembre, en el Diario EQUIPO de un artículo al que llamé "La desventura de los vencidos" ha supuesto un motivo de sencilla alegría para mí y los míos, pues escribir me gusta, disfruto con ello y nada anhela más quien expresa sus cosas a través de las palabras que verlas impresas y si lo son en un medio tan querido para mí como EQUIPO, pues estupendo. Y añado a ello que me agrada imaginar que mis frases, mis ilusiones pueden ayudar, siquiera un poquico, a acortar la longitud del camino de regreso a casa. A Primera.
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martes, 18 de noviembre de 2008

Encontremos la sílaba justa


Escuché ayer las diferentes tertulias radiofónicas que emiten las emisoras zaragozanas y aragonesas. Tres, por concretar: Cadena SER, Aragón Radio y Radio Ebro. Si alguien tuvo la misma qidea que servidor, podria constatar que hay tantas opiniones como voces, lo que me tranquiliza, pues eso me dice que somos una sociedad viva y expresiva, que no es poco según cae el viento polvoriento y misérrimo de la crisis. Sin embargo, en medio de tanto color y calor, pues afortunadamente somos un pueblo apasionado y vehemente, sí pude descubrir un fantasma que si nos descuidamos puede quedarse a vivir entre nosotros, y esa no sería una buena noticia, pues me consta que no un buen huésped: el miedo.

El miedo, en diferentes variedades, con diferentes caras, con distintos peinados, con varipintos trajes. El miedo a no subir, el miedo a desaparecer, el miedo a tener cada día más miedo. Miedo al fracaso, miedo al ridículo, miedo a la muerte, miedo a la nada. Miedo, amigos, la peor de las fiebres, el más sarnoso de los granos que nos podía salir. Miedo y pánico a no ser capaces de salir de las alcantarillas, a pudrirnos en ese territorio tan amargo para el zaragocismo y tan negro como la pena negra que es la Segunda División, llamada ahora, qué coña tiene el término, "Liga Adelante".

No sabemos que no sabemos nada. No sabemos que aunque supimos instalarnos en el limbo del glamour durante dos temporadas, la caída fue tan grande, tan dolorosa que aún sangran las heridas, esas que tan mal curamos. Y eso, en cierto modo, es lo que Marcelino nos dijo el otro día. Sin quererlo, o sí, abrió la espita de la advertencia, la misma que ofrece el adulto al niño. Sólo me queda saber si somos niños, para no hacer caso de lo que se nos dice, o estamos madurando a bofetada limpia, que a veces es una buena forma de madurar.

Sé que sabes que no me gusta la propuesta futbolística de Marcelino, pero también sé que sabes que a pesar de ello le voy a apoyar hasta el último aliento, pues he decidido que es la persona que nos puede sacar de esta ciénaga putrefacta y pestilente que amenaza con tragarnos como lo hacían las arenas movedizas con los pobres indígenas africanos en aquellas películas de Tarzán que veía la tarde de los sábados en el cine de mi Barrio Oliver. Sin piedad.

Por ello, por todo ello, mi mano abierta a la unión y a la mirada limpia. Ánimo a nuestros gladiadores, exigencia al club y aplauso unánime a poco que entre el balón en la red contraria. El sábado, otra vez, una vez más, como nunca, como siempre, a la Romareda, a comernos al Eibar. Y darle una patada a esas rocas que nos impiden ver la luz del sol desde el camino que nos lleva a casa. A Primera.
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lunes, 17 de noviembre de 2008

All together now (Ahora, todos juntos)

Hace unos días escribí un artículo que titulé "Oigo tus melodías" y en él expresaba mi afición por las tertulias deportivas y reconocía el valor del trabajo de quienes en ellas participan, pues "todos aportan su sabiduría, su experiencia y su pálpito zaragocista. A todos, mi reconocimiento y mi fidelidad, pues sus voces son los faros que alumbran el camino de regreso casa."

Sin embargo, debo decir que desde hace unas semanas percibo una atmósfera de cierta inquietud e, incluso, me atrevería a decir que de nerviosismo. Periodistas cuyas formas siempre me han agradado muestran estos días un rictus que antes me turba que me conforta, cuando lo que necesitamos los lectores-telespectadores-radioyentes zaragocistas es información, clarvidencia, horizontes anchos.

Anoche, por ejemplo, en el programa televisivo "La Jornada", Pedro Hernández entrevistó a Marcelino, entrenador del Real Zaragoza. En el transcurso de la misma, entre otros asuntos de mayor o menor relevancia, el técnico asturiano solicitó por encima de todas las cosas unidad. Unidad para afrontar la temporada, el desafío histórico al que se enfrenta el club y el zaragocismo en su conjunto, pues considera que ese espíritu unitario no existe o no es el que debiera. Unidad para lograr el único objetivo que debe guiar nuestros actos y nuestros sueños. Unidad.

La respuesta de los contertulios fue variopinta y, por supuesto, digna de todo respeto. Sin embargo no puedo por menos que señalar que no comparto la reacción de algunos de ellos. Se pidió unidad, y se contestó que esa unidad la debe fomentar el equipo, incluso el propio club, aportando más cariño y cercanía. Se pidió unidad, y se contestó que lo que ofrece ahora Marcelino no se corresponde con lo que prometió, ese fútbol moderno que propuso como contestación al fútbol predicado por Victor Fernández de toque y combinación. Se pidió unidad, y se contestó que el Zaragoza no juega bien ni está respondiendo hasta ahora a las expectativas, habida cuenta de la plantilla y entrenador con que cuenta.

Todo, absolutamente todo es respetable. Todo es defendible y cada uno tenemos nuestras razones para defender aquello en que creemos. Sin embargo, tengo para mí que se está abriendo una peligrosa brecha entre Marcelino y los medios de comunicación aragoneses, y si eso es así nada bueno nos espera. Nuestra Historia está repleta de grandes gestas y triunfos de los que senrtirnos orgullosos, pero también asoman pequeñas miserias que nos han llevado a la ciénaga del fracaso. Sé que lo que digo sale del dolor que todos compartimos desde aquel negro día de Mayo, pero me voy a atrever a pedir al zaragocismo, a unos y a otros, a quienes gestionan y a quienes opinan, a quienes juegan y a quienes informan, a quienes dirigen y a quienes contemplan cada latido zaragocista, unidad. Ahora hay una empresa, una única empresa, y no es otra que lograr el ascenso.

Y comenzaré yo mismo poniendo mi primer granito. Mejor dicho, ya comencé ayer cuando escribí el artículo titulado "La repentina sordidez", y lo vuelvo a hacer hoy mostrando mi total confianza en Marcelino y sus jugadores. A pesar de no creer en su propuesta futbolística, a pesar de preferir otros aires futbolísticos como ya es conocido si has tenido a bien leerme en alguna otra ocasión, a pesar de dudar a veces de mis jugadores. A pesar de todo ello, me subo al carro de la unidad y del esfuerzo común. Marcelino es mi entrenador y lo defenderé a muerte, como defendí a Paco Flores, a Víctor Muñoz, a Víctor Fernández y a todos los que ostentaron el león en su pecho porque en ese momento eran mis comandantes. Unidad y paso al unísono para recorrer este angosto camino de regreso a casa. A Primera.
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domingo, 16 de noviembre de 2008

Gimnástic de Tarragona, 0 - Real Zaragoza, 0


La repentina sordidez.

El Real Zaragoza empató 0 - 0 frente al Gimnástic de Tarragona en partido celebrado en la ciudada catalana correspondiente a la 12ª jornada de Segunda Divisón.

Vi el partido cómodamente sentado en el salón de mi casa zaragozana y confieso que disfruté. Volví a vivir emociones pretéritas, pues en ese mismo lugar y con esa misma luz vi hace años cómo nuestro Real Zaragoza le metía cinco goles al Real Madrid a domicilio en un partido que de vez en cuando vuelvo a ver pues de él siempre aprendo cosas. Cierto es que aquel estilo de juego no dejó marcados nuestros corazones, antes al contrario: rebota en nuestra personalidad chirría en nuestra particular forma de entender este juego, y, de hecho, renegamos de él con frecuencia. También yo. Sin embargo, será de justicia reconocer que con aquella manera de jugar el Real Zaragoza llegó a aspirar durante algunos minutos a la consecución del Campeonato de Liga por primera y única vez en su Historia y eso, amigos, no se vive muchas veces.

Escribo todo esto porque en cierta medida el partido de ayer se pareció mucho a la fórmula impuesta por Rojo durante aquellos años. Muchísimo compromiso, el mismo que vi en prácticamente todos los jugadores. Gran esfuerzo físico con constantes ayudas y apoyos. Solidez estructural, la que le ha faltado en algunos momentos a nuestro equipo. Y seriedad, mucha seriedad. O sea: la antítesis de lo que nos gusta. Ahora bien. Cada vez me convenzo más de la necesidad de cerrar los ojos a la pretensión de desear el jogo bonito y abrirlos a la metálica solidez como grupo que nuestros muchachos necesitan alcanzar. Creo que va a ser muy importante que nos olvidemos de los nombres, de lo que la Historia ha dejado en nuestra piel, un tanto ajada y magullada por los golpes de la vida. Debemos dejar a un lado la conciencia de ser los más guapos y, por ejemplo, tener los mejores delanteros del planeta y el palmarés más brillante y admirado de la categoría. Hoy, amigos, es el día en que apuesto con todas mis fuerzas por la estética fiera e inmisericorde de los ejércitos bárbaros y abandono (momentáneamente) el gusto por la belleza de los Magníficos, el arrojo de los Zaraguayos, la magia de los ochenta, el descaro de París y la desvergüenza de Montjuic. Hoy, amigos, me aferro a la propuesta que tan aplicadamente llevaron a la práctica ayer nuestros muchachos.

Es cierto que no ganamos, pero también es verdad que el Real Zaragoza ayer mostró una cara más sincera, más franca. Nos dijeron que así van a jugar, porque así hay que hacerlo si queremos subir, y que no piensan cambiar el guión. Que si nos gusta, bien, y que si no, también. Que aquí todos sabemos mucho de fútbol, pero que los únicos responsables del guiso o del desaguisado, son ellos, así que ya sabemos. Ahora ya no hay lugar al debate. Bueno, sí, podemos debatir todo lo que queramos, pero o nos tragamos el sapo de una vez (estamos en Segunda, señores, y somos de Segunda, mientras no se demuestre lo contrario) o corremos el peligro de perdernos en el limbo de las disquisiciones estériles. Y no está el horno.

Porque quiero a mi Real Zaragoza, porque vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero, porque mi llanto ya está tan seco como la sombra que nos cubre, por todo ello, manifiesto mi fe en Marcelino y propongo, una vez más, hacer piña y expulsar los temores de nuestras alforjas, en las que, me pareceo, aún quedan demaisados recortes de periódicos del pasado y demasiadas telarañas en nuestro corazón.

Ayer el Real Zaragoza no ganó, pero dio un paso al frente. Me parece que los chicos ya se lo creen. Ahora le toca el turno a la afición, la más necesitada de ver cómo se acorta ese garabateado y ojeroso camino lleno de cardos que nos debe llevar a casa. A Primera.
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sábado, 15 de noviembre de 2008

La vida es bella


El fin de semana tiene una cara y una cruz. O por mejor escribir: el Real Zaragoza juega dos partidos en dos días. Esta frase tiene trampa, pues ni esto es la NBA ni nuestros jugadores tendrían resuello para tanto, pero lo cierto es que la entidad tiene dos compromisos consecutivos ante rivales, eso sí, de bien distinta categoría.

Hoy, sábado, el contrincante es el Nástic, que se enfrenta a nuestro Real Zragaoza en jornada de Liga. Campo difícil, como cualquiera, pues sabido es que nos cuesta más ganar un partido como visitantes que al sol salir de noche, y partido necesariamente complicado, pues las cosas están un tanto revueltas en la ciudad del Ebro. Marcelino ya protagonizó ayer una rueda de prensa en la que se dijeron cosas que aportan significados raros al entorno zaragocista y hoy más vale que se logre la victoria, porque si no puede que se nos haga de noche antes de tiempo.

Por otra parte, mañana juegan los veteranos del Real Zaragoza el tradicional encuentro organizado por ASPANOA. Lo hacen frente a los veteranos del Real Madrid y se convierten así en los protagistas de esta hermosa iniciativa que se ha convertido ya en la más brillante de las luces en medio de tanta tiniebla social. Lógicamente no hay parangón entre ambos acontecimientos: cada uno tiene su sentido y su obligación, pero sí me apetecía escribir sobe ellos pues muestran que hay vida entre tanto páramo. Siempre hay vida aunque en ocasiones no oigamos el latido de la esperanza, aunque en ocasiones no le veamos la cara al futuro, aunque en ocasiones no sintamos la cercanía de los más próximos.

Mi deseo es que hoy metamos un gol más que el contrario y el cielo vuelva a ser azul. Mi deseo es que mañana derrotemos por goleada al dolor y el cielo vuelva a ser azul. En ambos casos el fútbol será la caricia de la felicidad, la que necesitamos para acortar el camino de regreso a casa. A Primera. A la Vida.
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viernes, 14 de noviembre de 2008

Tal día como hoy

El 14 de Noviembre...

...de 2007, el Real Zaragoza caía derrotado ante el Pontevedra por 1 - 0 en partido de ida de la Copa del Rey. Las cosas no salieron nada bien aquella noche yel Real Zaragoza cosechaba su tercera derrota consecutiva en un otoño en que las nubes eran grises y el horizonte se estrechaba. "Equipo" publicaba su "El contraanálisis", y "El Periódico de Aragón"titulaba "Naufragio en Pasarón".
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El exilio de los vagabundos


Es una tarde fría y en cierto modo desamparada. Uno a la alegría que siento por lo que la vida me propone una cierta soledad de ánimo cuando pienso en mi Real Zaragoza. A ello ha contribuído la entrevista que Luis del Val le hizo a Víctor Fernández en su programa "Aquí un amigo" y que he tenido ocasión de ver hace un rato. Y me apetece hablar/escribir de ello.

Comenzaré diciendo que disfruto escuchando a Luis del Val. Su voz es la mejor compañera que cualquier palabra soñaría. Siento muy propios los párrafos que cada día dedica a los invitados de la Cadena SER y me divierten sus comentarios y sus frases jugosas y frescas. Continuaré, por otra parte, recordando mi devoción por Victor Fernández. De él he escrito en varias ocasiones ("Víctor Fernández, cerca de las traviesas", "Víctor, tu victoria es tu derrota") y siempre defendí su propuesta futbolística, así que quedo retratado. Por eso, la entrevista de anoche la he saboreado, la he disfrutado, he vuelto a ver en mi memoria las emociones que convivieron conmigo y mi zaragocismo durante los últimos meses y he vuelto a sentir el calor del orgullo de ser hincha de este equipo que me enseña el brillo de las estrellas incluso en noches largas y ásperas como la que ahora nos cubre. Una noche de trece meses y mil sorbos de hiel.

Cuando ha terminado, he acudido a mi videoteca y he abierto unos cuantos resúmenes de partidos del Real Zaragoza de diferentes épocas y en este punto debo decir que poco a poco me he hecho con una sencilla pero amena colección de imágenes zzaragocistas con las que me lo paso muy bien. Hay de todo, no crean: reportajes gloriosos y recuerdos infames, pero todo forma parte de la Historia del Real Zzaragoza, así que de nada reniego. Esta tarde le he dado al "play" del 2 - 1 frente al Atlético, del 1 - 0 del Depor y el 2 - 0 con el Real Madrid. También he vuelto a ver el 3-1 ante al Pontevedra y, en fin, otras pequeñas joyas cuya relación es un tanto extensa, así que se la ahorro al lector. Ha estado bien, créame, y créame también si le digo que estoy completamente convencido de que que volveremos a vivir emociones diferentes a las que ahora nos tiene dispuestas el presente. Sé también que el recorrido va a ser esquinado y espinado, pero será preciso que lo sintamos como propio si queremos resurgir y asomar nuestra cabeza por la tapa de la alcantarilla como hizo el Mono Burgos en aquel memorable anuncio que el Atleti hizo popular hace varios años cuando regresó del infierno.

De momento, una vez compartida esta tarde de viernes con todos ustedes, les diré que espero con ilusión y forzada esperanza el partido de mañana frente al Nástic. Habrá nubes gruesas e impertinentes cubriendo el enfrentamiento desde el minuto 1 al 94, pero tengo para mí que victorias como la de mañana, arañadas y sanguinolientas, son las necesarias para olvidar que queda mucho trecho y allanar el camino de regreso a casa. A Primera.
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martes, 11 de noviembre de 2008

Real Zaragoza, 1 - Castellón, 1 (a veces, la crónica se muere)

Apartaré la esperanza del miedo

El Real Zaragoza y el Catellón empataron 1 - 1 en partido correspondiente a la 11ª jornada del Campeonato Nacional de Liga de 2ª División. El gol de los nuestros lo marcó Ewerthon.

Me ha costado saludar a la pantalla blanca. Me ha costado decirle "aquí estoy para lo que quieras", pues este cuerpo tantas veces maltratado por el destino futbolero de nuestro Real Zaragoza cada vez encaja peor los reveses y no es cosa de acelerar el ritmo cardíaco, que este mi corazón con frecuencia me pide suavidad y ternura y desprecia las emociones fuertes que antaño disfrutara con tanto placer. Hoy, amigos, estoy apesadumbrado.

El partido fue muy feo. Los jugadores que dispusieron las armaduras que la Historia les ha encomendado no fueron dignos herederos de su pasado y una vez más renegaron de los versos que de generación en generación han transmitido los sumos sacerdotes del zaragocismo para su advocación y cumplimiento. Sé que estamos en Segunda División; sé que hay un único objetivo, que no es otro que ascender; sé que pisamos un territorio yermo y abandonado por todos los dioses que han habitado todos los cielos, pero mi memoria me obliga a exigirle al Real Zaragoza que muestre capacidad para degustar mejores licores que los brebajes que nos ofrece. No merecen sentirse portadores de nuestras esencias si no son capaces de jugar al fútbol, porque sólo así se ganan los partidos. Lo demás son discursos legítimos, pero que nunca compartiré.

El Real Zaragoza no jugó al fútbol y si esto es todo lo que nos puede ofrecer esta temporada, propongo redactar un manifiesto contra la tristeza, un manifiesto al modo dadaístya, en elq eu manifestemos nuestra fe enm este juego, en este deporte y en la forma en que la Romareda, Zaragoza y el zaragocismo entiende el fútbol. Al final, todo es una cuestión de calidad. No hay sistema, ni estrategia ni dibujo que respire por sí solo. En todos los casos necesita de intérpretes, de actores que reciten los diálogos que otros escriben para ellos pero a los que les prestan su alma y su aliento. Marcelino tiene que responder, y no me cabe duda de que lo hará, pero sus jugadores, nuestros jugadores, tienen mucho que decir. Se les ha llamado para que cumplan una gesta reservada a los héroes. Hora es de que enseñen al presente el brillo de su talento para que el futuro así se lo reconozca. Es la manera elegida por el destino para acariciar el pomo de la puerta que debemos atravesar para regresar a casa. A Primera.
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viernes, 7 de noviembre de 2008

La voz de los grandes


Dicen los cronistas deportivos de la ciudad que a Marcelino aún le duele la derrota de Gerona. Ha mostrado un semblante serio y enérgico estos días y no hay ocasión que desaproveche para recordarles a sus jugadores, finos perfiles de nácar sellados con un escudo glorioso, que ahora es tiempo de garras afiladas y colmillos ávidos de piel ajena. Ayer mismo los reunió en la Sala de Prensa de la Romareda y les presentó casi dos horas de partido muerto y sonrojante, que eso fue el encuentro frente al Gerona, seguramente con el objetivo de abrirles los ojos a la negrura de una categoría a la que de vez en cuando le damos la espalda, como negando la verdad absoluta. Lo entiendo, pues es humano no ver la evidencia cuando ésta nos araña el alma, y es comprensible que tras tres victorias consecutivas el corazón se duerma y los latidos se ralenticen. Sin embargo no hay conmiseración con los fuertes y la bofetada llega con la misma fuerza con que olvidamos que existe. Y eso pasó en Montilivi. Por eso, Marcelino aúlla en el vestuario y tala con su mirada de acero a sus muchachos. Que sea para bien.

Una de las primeras consecuencias son los cambios en la alineación. Si los despachos no lo remedian Oliveira verá el partido sentado en el palco y, por otra parte, Ayala asoma su flequillo patagónico en las filas de la retaguardia, según hemos podido intuir. Además, Arizmendi acompañaría a Ewerthon en la delantera y Jorge López jugaría en el medio centro, dando paso a Songo'o en la banda y procurando un nuevo aire a nuestro equipo. Nuevo, que uno no sabe si mejor. En cualquier caso, tengo plena confianza en Marcelino y su capacidad para exigirle al equipo más consistencia, más solidez, más esfuerzo. Aquí, queridos, no gana el más guapo, sino el mejor y el mejor tiene que demostrar que lo es cada día. Sólo de este modo podremos acortar el camino que nos lleve a casa. A Primera.

P.S.: MARCA publica hoy una interesante entrevista a Marcelino.
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miércoles, 5 de noviembre de 2008

Oigo tus melodías

Me gustan las tertulias deportivas. Me gustan porque me confortan y me acercan a la realidad de mis equipos favoritos y, sobre todo, del equipo de mis amores: el Real Zaragoza. Y me gustan porque quienes en ellas participan hablan sólo de lo que saben, y ese es un valor que yo aprecio mucho. Por contra, no me gustan esos opinadores profesionales que tan pronto se muestran como exégetas de la economía mundial como entendidos sobre escatología sociológica. Los tertulianos de deportes hablan de deportes. Punto.

Decía que me confortan. Es verdad. Provocan en mí emociones cálidas y amables, algo así como ver un episodio de "Embrujada", donde todo lo que sucede es cercano, afable, cordial. Y escucho todo lo que puedo. Es cierto que la televisión e internet me ayudan mucho, pues no vivo en Zaragoza, por lo que conecto Aragón Televisión los domingos por la noche, acudo a los podcast de aragonradio2.es o utilizo la estupenda propuesta de aupazaragoza.com, donde tienen el detalle de colgar algunas tertulias y programas de radio de interés zaragocista. ¡Gracias, amigos! ¡No sabéis el bien que hacéis al zaragocismo en la diáspora! Gracias a ellos es más fácil mantener viva la llama blanquiazul, que tan necesitada está de aliento y oxígeno.

Por supuesto hay tertulianos con los que me siento más identificado que con otros, pero todos aportan su sabiduría, su experiencia y su pálpito zaragocista. A todos, mi reconocimiento y mi fidelidad, pues sus voces son los faros que alumbran el camino de regreso casa. A Primera.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Girona, 1 - Real Zaragoza, 0 (crónica del partido)

En el abismo de la hojarasca

El Real Zaragoza ha sido derrotado por 1 - 0 por el Girona, en partido disputado en la tarde de ayer, sábado, 1 de Noviembre, correspondiente a la 9ª Jornada del Campeonato Nacional de Liga de 2ª Divsión.

No vi el partido. No vimos el partido. La razón, conocida, es que no fue televisado y, por tanto, de no desplazarnos a la capital gerundense, difícil era saber de las hazañas de nuestros guerreros. Y según hemos podido saber por los periodistas que viajaron y vieron lo sucedidos, ha sido mucho mejor no haberlo visto.

Como no sé, no escribo. Pero leo. Diario EQUIPO dice : "De Segunda", "Sonrojante, como poco", y "Vuelven los fantasmas". El Periódico de Aragón titula: "Derrota en el autobús", y "Sin función cerebral". Y Heraldo de Aragón, en fin, sentencia: "Vuelve el mal del favorito".

A uno, curtido en mil miserias y alguna que otra grandeza, la lectura de las crónicas le produce rutinaria desazón y cotidiana decepción y las palabras huyen del teclado para irse a conocer llanuras más apacibles. No me extraña que así sea porque yo vivo algo parecido. Y es que a veces me siento tan cansado...

En momentos así, abro "El Gran Álbum del Real Zaragoza" que publicó EQUIPO hace algunos años, hago "clic" en mi vídeo favorito y espero. Sé que entre todos podremos desbrozar el camino de regreso a casa. A Primera.

jueves, 30 de octubre de 2008

Sangre, otoño, tú


El Real Zaragoza vive estos días la placidez del león saciado. Personas muy significadas del entorno del club se esfuerzan por bajarle los humos a este coloso blanquiazul que despierta temores por donde transita y es justo reconocer ese esfuerzo, pues se hace necesario darle un barniz de humildad y modestia a este equipo que está cumpliendo las expectativas antes de lo previsto.

Estos días es fácil escuchar palabras de complacencia, de satisfacción e incluso de esperanzas satisfechas, pero también es sencillo oír discursos de advertencia, palabras pidiendo prudencia y frases llamando a la calma. En todos los casos hay razones cargadas de sensatez para que así sea. Sin embargo, esto es fútbol, una actividad humana que nada tiene que ver con la razón, la lógica o el sentido común. El fútbol es emoción incendiada, sentimiento ardiente, latidos galopando sobre pechos henchidos de orgullo expuesto o espaldas desoladas por la derrota inesperada. El fútbol es un corcel joven, inexperto cuyo único deseo es cubrir su deseo temprano y hambriento. No hay verso que defina su universo, ni acorde que dibuje su pulso, ni color que avive la atmósfera que respira. El fútbol es el amante despechado que odia lo que ama y ama lo que perdió y por eso nada ni nadie podrá limpiar sus pulmones, hartos del grito vacío, vacío de puro harto.

Aquí, en Zaragoza, en Aragón, ha habido un gran equipo que ha cumplido los pasos adivinados por la Historia con fortuna divina y desdicha terrenal, pero eso no es argumento para sentirse grande ni para dolerse pequeño. Hoy, la única verdad es la que muestra Marcelino en la entrevista concedida al Diario Equipo: "El Real Zaragoza es un gran equipo que está en Segunda". Gran equipo, sí. En Segunda, sí. Por eso, lo importante es decirnos unos a otros que la lucha, el tesón, el esfuerzo, el dolor, el sufrimiento van a ser nuestros compañeros durante todo lo que queda de camino. El que nos ha de llevar a casa. A Primera.
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martes, 28 de octubre de 2008

También mi fatiga será tu descanso


La bondad de la victoria es como el abrazo de quien ama: confortable, gustoso, jugoso. Sabe a miel saberse victorioso y nada es suficiente argumento para nublar la alegría del triunfo. Poco importa que los errores sean siempre nuestros errores o que haya tantos defectos como deseos de vencer. No es relevante que el equipo muestre su cara más pobre cada cierto tiempo, pues los goles favorables son la medicina que el chamán ofrece a la tribu para calmar su ansiedad.

El Real Zaragoza propone una velocidad de crucero de campeón. Su renta goleadora, hercúlea e irresistible, y ahora su fortaleza en la portería, capaz de espantar el aullido del gol contrario gracias a un portero que surge de las simas de la sospecha para convertirse en héroe en tan sólo dosp artidos, son las dos armas de que dispone el equipo para destrozar a dentelladas la esperanza de cualquie aspirante a ocupar una de lastres plazas que, en realidad, son ods. Si todo sigue a este ritmo, seremos campeones. Si todo sigue a este ritmo, seremos líderes. Si todo sigue a este ritmo, los senderos, confusos y enredados a principios de verano, se tornarán uno solo, recto, llano y sencillo, todo a la vez, y presto a ser recorrido con rapidez para facilitar la vuelta a casa. A Primera.
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lunes, 27 de octubre de 2008

Tus pasos, como un páramo


Asoma este lunes con la carita pícara y la mirada diagonal de quien sabe que hay motivos para la sonrisa, por mucho que siempre haya razones para el discreto gesto temeroso. Será que todas la miradas confluyen en el portero, que estuvo grande, como uno lo recordaba en aquel partido entre el Real Zaragoza y el Recreativo de Huelva, cuando lo paró todo e incluso le sacó a Pablo Aimar una falta directa en la cruceta del arco, allí donde las arañas dormitan pacientes a la espera de la presa. Será que todos los mimos son para esa pareja de paulistas que muestran el brillo de su piel a la noche blanca para que se la acaricie la primera garota que decida recordarles sus primeros días bajo el cielo verde y amarillo de la costa atlántica. Será, en fin, que sigue gustándonos tanto Jorgelópez que uno no duerme tratando de encontrar la respuesta a la pregunta que me hago cada día desde hace 8 semanas: ¿tan difícil habría sido fichar a este hombre el año pasado?

La carita pícara, la misma que acompaña mis días y mis pasos, tratando de recorrer lo antes posible el rugoso sendero que nos ha tocado conocer este año. Levanto la vista de vez en cuando, para atisbar algún detalle en ese horizonte lejano e inalcanzable que conforma cada semana y no hago caso a los sacerdotes del fútbol que claman por la calidad que no llega, por el sentido futbolístico que el grupo parece desechar cada partido, por la ausencia de significado de cada jugada, por el aburrimiento, en fin, que preside cada jornada. No sé, pero casi me da igual. Yo quiero ganar, meter un gol más que el contrario, quiero vencer aunque sea en el minuto 90, sufriendo, engañando al sol, apedreando la mañana. Quiero ganar, porque sé que cuando ganemos, será más fácil jogar bonito. Será más fácil respirar. Será más fácil acortar la senda que ahora me miente a cada paso y me dice que aún queda mucho para regresar a casa. A Primera.
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domingo, 26 de octubre de 2008

Real Zaragoza, 2 - Xerez, 1 (crónica del partido)


La sonrisa confortada

"Quiero saborear la alegría del éxito, quiero saberme grande aunque sea en la trastienda de los campos dorados de Primera; necesito sentir el miedo del adversario, la agria certeza de la derrota que muestran nuestros enemigos antes del combate. No es para siempre, pero es lo que tenemos hoy, sábado, tres horas antes de afrontar la que puede ser una nueva victoria." ("La bonanza de las tardes ignoradas")



Leído después de escrito; saboreado después de permitir que el paladar lo acaricie. Así es la vida de los dioses después de gozar el cuerpo de la mujer que te cautiva y te vuelve loco. Así es la vida de nuestra Real Zaragoza en 2ª División: somos "el grande", con todo lo que ello quiere significar, y tenemos que aprender a serlo. Los jugadores ya lo están haciendo; el zaragocismo está en ello.

El Real Zaragoza ha derrotado por 2 - 1 al Xerez en partido correspondiente a la 9ª Jornada del Campeonato Nacional de Liga de 2ª División. Los goles los han marcado Oliveira y Ewerthon. El choque ha sido duro como roca, intenso como un encuentro inesperado y ha seguido el guión que los entrenadores y los propios jugadores habían diseñado e imaginado. El Xerez es un buen equipo, muy bien organizado y con unas ideas muy interesantes que sus jugadores saben interpretar con gran inteligencia. Hasta ayer llevaban tres jornadas sin encajar un solo gol y además, no olvidemos que tenían los mismos puntos que el Real Zaragoza, lo que habla de un grupo con intención y entidad para aspirar a pelear el ascenso. La primera parte no hubo muchas ocasiones, pero sí un hermoso duelo táctico en el que el más beneficiado fue el conjunto andaluz, experto en manejar situaciones como la de ayer, en que hay un equipo obligado a vencer y al mismo tiempo a hacerlo bien pero que en seguida encuentra más problemas de los habituales. Así y todo, fue el partido perfecto para lograr el triunfo, porque el Real Zaragoza necesita partidos como este, partidos en los que deba hacer valer su categoría, su historia y su latido utilizando el talento, que lo tiene a raudales, la calidad, que le hace ser diferente, y un escudo que le obliga a golpear una y otra vez el mentón del adversario hasta que, por muy duro que sea, le haga doblar la rodilla. Y lo supo hacer.

La segunda parte comenzó de otra forma. Marcelino empujó decididamente a Jorgelópez al centro del campo y le abrió la puerta de la banda izquierda a Caffa, con lo que consiguió provocar un error en el equipo jerezano que le costó el primer gol, obra, naturalemente, de Oliveira. La importancia de llamarse Ricardo valió, una vez más, para presentar una de nuestras tarjetas con canto dorado de que disponemos: la grandeza de uno de los mejores goleadores europeos, lo cual nos convierte, unido a otros detalles, en un gran equipo. No porque seamos más sólidos que nadie; no porque combinemos mejor que nadie; no porque estemos más conjuntados que nadie. No, nada de eso: somos un gran equipo porque resolvemos, porque encontramos respuestas cuando hay demasiadas preguntas, porque golpeamos, golpeamos, golpeamos, recibimos, pero volvemos a golpear y no dejamos de hacerlo hasta que suena la campana.

Y eso sucedió. Recibimos un duro y seco gancho en la mandíbula, esa que en otro tiempo fuese de cristal pero que ha logrado solidificarse con el paso del tiempo. Quizás es así porque el entrenador ha logrado, a base de mucho entrenamiento, esfuerzo y sudor, que lo que antes saltaba hecho añicos al menor roce ahora resista los embates de las olas de esta categoría, en la que no hay aguas claras sino ciénagas negras y olvidadas. Así, llegado ya el minuto 90, cruzada ya la delgada línea roja que separa la desesperación del ánimo fornido, llegó el gol, regalo de Ewerthon, el muchacho que volvió del silencio, aquel que recorriera la temporada pasada varios cuarteles sin encontrar en ninguno de ello el cobijo necesario para sentirse fértil. Gol y felicidad, la que disfrutan cada tarde los equipos que tienen pegada.

"Equipos como el Madrid tienen eso: en partidos planos que dominas, te pillan una vez y te matan". Estas palabras las he leído hoy en "El País" de boca de Joaquín Caparrós, entrenador del Athletic de Bilbao, y me han llamado la atención pues he pensado que se podrían aplicar perfectamente a nuestro Real Zaragoza. Nuestro equipo quizás no mereció ganar y así lo expresó Marcelino después del partido ("Ha sido mejor el marcador que el juego") y el entrenador del Xerez, Esteban, mostró su disconformidad con el resultado, pues pensó que merecían más. Probablemente, pero lo que me gusta es verme en el otro lado, vivir en la otra cara de la luna. Me gusta ser del equipo que no juega bien pero (casi) siempre gana; me gusta tener pegada; me gusta que los jugadores determinantes vistan mis colores; me gusta no dar ningún partido por perdido.

Y diré que estoy encantado y sonrío acompañando el gesto con unos golpecitos de arrepentimiento en el pecho para decir que aplaudo la extraordinaria actuación de Javi López Vallejo. Si en "El cajón de las tristezas" escribí que "López Vallejo, cuyas actuaciones ya comienzan a preocuparme mucho, pues considero que un portero es un jugador que debe resolver situaciones límites, no sólo parar lo fácil, y él no lo está haciendo", hoy es el día en que felicito públicamente a nuestro portero porque ayer aportó con su trabajo tres puntos de oro y nos deja sensaciones positivas donde hasta hoy había desconfianza y temor.

Y diré que estoy encantado porque el gol es nuestro y de ello ya habló mucho y bien Marcelino en su momento cuando dijo que el gol se tiene o no se tiene, que no se trabaja, que no se aprende. Sí, es nuestro, lo tenemos y si el gol es nuestro será más fácil subir las pendientes del camino de regreso a casa. A Primera.
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