
martes, 29 de enero de 2008
Santos: el segundo suspiro que se nos va

sábado, 26 de enero de 2008
La tarde incontenible

Los periódicos comienzan a dibujar un paisaje más jovial entre los jugadores. Nos cuentan que el vasco, el segundo vasco de la semana, está logrando que vuelvan las bromas, que la alegría presida el trabajo y las bromas acompañen cada gota de sudor. Y nos lo cuentan con un empeño especial, con mucho interés. Con demasiado, yo diría. Pero no estamos para tontadas, así que lo aceptamos y miramos hacia el domingo. Trabajo, esfuerzo, conceptos, más trabajo... D'Alessandro se queda en tierra porque quiere cruzar el océano y mañana no hay más estandarte que la victoria. Si ganamos, el aire será más limpio. Si ganamos.
jueves, 24 de enero de 2008
Una buena noticia: ¡tenemos muñegote en el guiñol!

miércoles, 23 de enero de 2008
Un equipo alcanzado por el rayo

martes, 22 de enero de 2008
Noche sin techo
D'alessandro va ganando puntos en esta abstrusa carrera hacia el absurdo como principal causante de la tragedia, pero ni Agapito ni Bandrés ni Garitano ni Pardeza ni Herrera salen limpios y todos y cada uno de ellos se llevan a casa alguna mancha más o menos putrefacta y pestilente. Incluso la sombra de Victor Fernández acompaña nuestra tristeza, en unos casos como mártir sacrificado y en otros como demonio culpable de todos nuestros males.
¿Dónde ha ido mi corazón? Que me lo devuelva el viento.
José Luis Violeta, Manolo Fontenla, Antón Castro, José Luis Melero, Javier Clemente y Miguel Ángel Clemente hablaron del Real Zaragoza y abrieron nuestras sonrisas con mensajes de esperanza. Contaron sus inicios, sus triunfos, sus anhelos, sus decepciones; nos hablaron de futuro, de proyectos, de grandeza, de emociones; nos ofrecieron lo mejor de sí mismos y nosotros, deseosos amantes, incompletos soñadores, aceptamos su desafío y nos lo llevamos a casa descuidados e ignorantes de lo que en esos momentos estaba sucediendo en el corazón del club.
A la misma hora en que despedíamos, sonrientes y confiados, a nuestros ilustres huéspedes, el volcán de las miserias rugía bajo la tierra y vomitaba toneladas de miedo, desdicha y desconcierto. Garitano presentaba su dimisión y los centuriones del club se veían incapaces de evitar la quiebra de las fronteras del Imperio Blanquiazul. Y mi sueño se convertía en oscura tiniebla que rompe las murallas del orgullo. Lo que yo tenía pensado ofreceros, un completo reportaje fotográfico y audiovisual de lo que ayer vivimos en Alcorisa, espera en el cajón de mi sorpresa. Sólo deseo que los dioses abran su mano y pueda, muy pronto, olvidar esta despreciable pesadilla.
jueves, 17 de enero de 2008
Se nace cada día
miércoles, 16 de enero de 2008
No hay duelo, sólo camino lento
Hello, happiness
domingo, 13 de enero de 2008
Víctor, tu victoria es tu derrota
sábado, 12 de enero de 2008
Waterloo fue en domingo. Hoy es domingo.

Hoy viajo a Teruel
martes, 8 de enero de 2008
Andrés D'Alessandro, el paladín de la nada
Andrés es rápido como la espuma de la montaña. Se siente capaz de aglutinar las bocanadas de los rivales que, fragmentados por su listeza, galopan tras de él con la lengua convertida en hierro negro. Caben en sus piernas todos los relámpagos que el cielo es capaz de construir, como si el yunque de Hefaistos escupiera el fuego que le sobra y con él se forjase el más inesperado de los regates. Su mirada es arrugada, dibujada con recodos imposibles y en ella se lee la ambición de quien nunca ve el final del camino y sí un horizonte inalcanzable.Su pecho es fino y escueto y su boca, embargada por un gesto desapacible, parece anunciar la tormenta que nunca se anuncia pero acaba por estallar. Tiene una espalda menor en la que se acuesta el número que sólo los dioses se dignan acoger: el 10, el mismo diez de Villa y de Arrúa, dos de los destellos que han alumbrado la Historia del real Zaragoza y que aún aproximan su alma por la Romareda cuando el destino se nos ofrece triste. Y aquí nos detenemos, aquí fijamos las líneas de nuestro retrato para decirle a Andrés, para recordarle a Andrés que ese diez tiene oro en cada cifra, que lleva la luz de quien hizo de su zaragocismo una presencia en este mundo y por eso no puede ser manchado ni herido por actos toscos y egoístas. Ese diez es un altar en sí mismo y no cabe el sacrilegio, sino el sacrificio. Cabe el amor, la pasión, la solidaridad y el trabajo, a veces sin aplauso, a veces con el silencio como compañero, pero que si logra complacer a quien lo añora, a su afición, verdadero pilar del león, quizás consiga ser el digno dueño de la camiseta que lo acoge. Aquí vale ser zaragocista. Aquí no vale ser uno; vale ser todos.
lunes, 7 de enero de 2008
Seremos leyenda (Real Madrid, 2 - Real ZGZ, 0)
El Real Zaragoza se ha enfrentado al equipo más apoyado, mimado, cuidado, halagado, obsequiado, acariciado, atendido y agasajado de España. Ha perdido por dos goles a cero pero tengo la certeza de que este partido será recordado durante mucho tiempo por la memoria zaragocista. Y lo será por varios motivos: porque se jugó muy bien, porque se mostró como un equipo equilibrado, solidario y esforzado, porque fue capaz de mostrar al mundo todo el talento que posee en cada uno de sus jugadores y porque sólo la excepcional actuación de Casillas y el mortífero veneno que proponen sus delanteros fueron capaces de doblegar a un altivo y descarado Real Zaragoza.domingo, 6 de enero de 2008
La carretera del trueno (Real ZGZ, 3 - Pontevedra, 1)
Jueves, 3 de Enero. Mis dos compañeros de asiento en la Romareda acaban de esfumarse. Hace apenas unos minutos que Sergio García ha marcado el tercer gol que le otorga al Real Zaragoza la posibilidad de seguir disputando la Copa del Rey, esa competición a la que tanto queremos "y que tanto nos quiere", en palabras de Victor Fernández, y los dioses me acaban de conceder, de forma piadosa, el más delicado de los presentes: el silencio de la mezquindad, el sonido del gozo compartido.Escuchar a mis compañeros de asiento en la Romareda era como pulsar el botón "repeat" de un DVD. Era un bucle mortecino y agónico de quien sugiere la tragedia en el mismo momento del nacimiento. Expresiones como "¡A Milán!" (dedicadito a Oliveira), "Pero míralos, si es que no le echan h...!", "Toda la vida igual, si es que da po'l c... venir a verlos", "Aquí no venimos más que a sufrir", "Yo es que los manadaba a todos a tomar po'l c...", "Pero si es que el Pontevedra parece el Milan" fueron la banda sonora de un encuentro marcado por el dolor y la decepción de la temporada, pero también es cierto que uno ante la enfermedad poco consigue con simplemente lamentarse y culpar de todo al Salud, al médico o a la Ministra de Sanidad. Yo, desde luego, he optado por luchar, por animar, por acompañar a mis guerreros, por completar su esfuerzo con mis gritos de aliento...y por no girarme para verles la cara a mis compañeros de asiento (aclararé que se sientan detrás).